Antes que nada: no estás solo
Si estás leyendo esto, probablemente estés atravesando una de las situaciones más difíciles de tu vida. Lo primero que necesitás saber es que la adicción es una enfermedad. La Organización Mundial de la Salud la clasifica como una enfermedad crónica, compleja y multifactorial. No es una falla moral, no es falta de voluntad, y no es tu culpa.
Lo segundo: hay ayuda real y concreta disponible, mucha de ella gratuita.
Los 5 primeros pasos
1. Informate sobre la enfermedad
Entender qué es la adicción te va a ayudar a responder mejor. La adicción modifica el cerebro: afecta los circuitos de recompensa, motivación y memoria. Por eso la persona no puede "simplemente dejar" aunque quiera. Esto no justifica conductas dañinas, pero ayuda a entender por qué ocurren.
2. Llamá al 141
La Línea 141 de SEDRONAR es gratuita, anónima y funciona las 24 horas, los 365 días del año. Podés llamar aunque no sea una emergencia. Ofrecen:
- Escucha y contención profesional
- Orientación sobre opciones de tratamiento
- Derivación a centros en tu zona
- Información sobre tus derechos
No necesitás tener todo resuelto para llamar. Podés llamar solo para hablar y que te orienten. Si estás en Buenos Aires, Córdoba, Rosario o Mendoza, también podés acercarte directamente a hospitales públicos con servicios de adicciones.
3. Buscá ayuda para vos (no solo para tu familiar)
La familia de una persona con adicción necesita acompañamiento profesional. No es egoísmo, es necesidad. Cuando vos estás mejor, podés ayudar mejor. Existen grupos gratuitos y anónimos:
Nar-Anon Argentina
— Para familias de personas con adicción a drogas
(011) 4953-3539 / naranon.com.ar
Al-Anon / Alateen Argentina
— Para familias de personas con alcoholismo
alanon.org.ar
Jug-Anon
— Para familias de jugadores compulsivos
jug-anon.org.ar
Todos son gratuitos, anónimos, sin turnos ni inscripción. Funcionan con reuniones presenciales y virtuales en todo el país.
4. Establecé límites claros
Poner límites no significa dejar de querer a tu familiar. Significa protegerte a vos y protegerlo a él/ella de las consecuencias de su enfermedad. Algunos límites concretos:
- No dar dinero — directa o indirectamente financia la adicción
- No mentir por la persona — no justificar ausencias en el trabajo, no ocultar la situación ante otros
- No pagar deudas generadas por la adicción — las consecuencias naturales son parte del proceso de concientización
- Comunicar las consecuencias — y cumplirlas. Si decís "si seguís consumiendo no podés vivir acá", tiene que ser real
5. No intentes resolver esto solo/a
La adicción es una enfermedad que requiere tratamiento profesional. Así como no tratarías un cáncer en tu casa, la adicción necesita un equipo especializado. La Ley 26.657 establece que el abordaje debe ser con un equipo interdisciplinario: psicólogos, psiquiatras, trabajadores sociales y otros profesionales.
Errores comunes que hay que evitar
- Darle dinero — con cualquier excusa. Si necesita algo, compralo vos directamente
- Encubrir la situación — mentir en el trabajo, ocultar ante la familia, minimizar ante amigos
- Codependencia — cuando la preocupación excesiva por el otro se convierte en una obsesión que te enferma a vos también. El codependiente a veces facilita la adicción sin darse cuenta
- Echarte la culpa — "algo hice mal como padre/madre/pareja". La culpa te paraliza y le quita responsabilidad a quien la tiene
- Amenazar sin cumplir — las amenazas vacías destruyen tu credibilidad y le enseñan que no hay consecuencias reales
- Negar el problema — "es una etapa", "todos toman", "ya se le va a pasar". La adicción no se cura sola
- Intentar controlarlo vos — esconder botellas, revisar el celular, vigilar 24 horas. Sin tratamiento profesional, el control externo no funciona
- Esperar el "momento perfecto" — no existe. El mejor momento para buscar ayuda es ahora
¿Cuándo es una emergencia?
Llamá al 107 (SAME) o andá a la guardia más cercana si tu familiar presenta:
- Intoxicación aguda o sobredosis
- Intento de suicidio o ideas suicidas
- Episodio psicótico (paranoia, alucinaciones)
- Síndrome de abstinencia severo (convulsiones, temblores fuertes)
- Comportamiento agresivo o violento con riesgo para sí mismo o terceros
- Confusión severa, desorientación (delirium)
¿Cuándo podés planificar?
Si tu familiar no está en crisis aguda, tenés tiempo para planificar:
- Llamar al 141 para orientarte sobre opciones
- Consultar con un profesional especializado en adicciones
- Asistir a una reunión de Nar-Anon, Al-Anon o Jug-Anon
- Averiguar la cobertura de tu obra social (ver guía)
- Informarte sobre costos y opciones gratuitas (ver guía)
- Si es necesario, informarte sobre internación (ver guía)
Si tu familiar no quiere tratarse
Es la situación más común y más frustrante. Algunas cosas que podés hacer:
- No esperes a que "toque fondo" — es un mito peligroso. Muchas personas mueren antes de "tocar fondo"
- Buscá ayuda para vos primero — los grupos familiares te enseñan herramientas para manejar la situación
- Mantené la puerta abierta — que sepa que cuando quiera ayuda, vos vas a estar
- Establecé consecuencias reales — no para castigar, sino para protegerte y motivar el cambio
- Consultá sobre internación involuntaria — solo cuando hay "riesgo cierto e inminente" (Ley 26.657). No es la primera opción, pero existe
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